"junto al arroyo
la voz de Amor"
I
Ay! Ludovica
cómo pica la gana
cuando tu nombre acude manso
y fluye entre mis labios
igual que el arroyo cuando la tarde
estalla tesoros blancos
II
para mí
serás la que tuvo miedo a la tropa
y decidió resistir la tentación
y prolongó (ignorando)
la definitiva solución
al problema con una sola solución posible
sí Ludovica
ésto es como un juego de ajedrez
-paciencia y estrategia-
¡no hay apuros!
III
aunque
pensándolo
es bueno que conozcas
el placer éste del miedo de la novia
la primera noche con su amado
que a tus puertas rompe lanzas
erije torres
dispara catapultas
y rompe tus puertas de ciudad sitiada
ten paz
Ludovica
aquieta el corazón
y comprenderás por qué...
IV
¿recuerdas?
junto al arroyo
la flor de los gemidos
creciendo por las venas
como una dulce canción nostálgica
atrévete y cae
Ludovica.
Alexander Zanches, poeta panameño, nació en 1968, en la Ciudad de David (originalmente Pueblo de David el de la Nueva Lisboa). Además de poeta, es artesano y, por afición, hace cuentos, fotografía, pinta al acrílico y, a ratos, lleva vida de campesino y de andariego.
viernes, 30 de mayo de 2008
jueves, 22 de mayo de 2008
lunes, 12 de mayo de 2008
DE LA PLUMA, LA MANO Y SUS MOTIVOS
I
(estructura clásica)
A ceniza reduces mi silencio
sabiéndome de ti selecto esclavo
cuando viendo que en ti mi labio lavo
al canto dando el tema que evidencio.
Callado y cabizbajo me sentencio
a librar esta danza en que me trabo
contigo y los motivos que te alabo
cual debo en condición de la presteza
con que rauda redimes mi cabeza
al punto de la elipse donde acabo.
II
(estructura post-Neruda)
En ti me ofrezco y desde ti me tomo
esclavo y soberano al mismo tiempo
del ciclo que te signa y del que obtengo
todo aquello que doy por necesario.
Que nada para mí de ti reclamo
pues todo es desde siempre sólo mío
en tanto que aunque nada somos todos
suma somos del todo y de la nada
rodando sin sentido por la palma
de la mano que sirve de argumento.
(estructura clásica)
A ceniza reduces mi silencio
sabiéndome de ti selecto esclavo
cuando viendo que en ti mi labio lavo
al canto dando el tema que evidencio.
Callado y cabizbajo me sentencio
a librar esta danza en que me trabo
contigo y los motivos que te alabo
cual debo en condición de la presteza
con que rauda redimes mi cabeza
al punto de la elipse donde acabo.
II
(estructura post-Neruda)
En ti me ofrezco y desde ti me tomo
esclavo y soberano al mismo tiempo
del ciclo que te signa y del que obtengo
todo aquello que doy por necesario.
Que nada para mí de ti reclamo
pues todo es desde siempre sólo mío
en tanto que aunque nada somos todos
suma somos del todo y de la nada
rodando sin sentido por la palma
de la mano que sirve de argumento.
viernes, 9 de mayo de 2008
DEL ESTADO, LA PAZ Y OTRAS NIMIEDADES
Desanima la incomprensión del mundo, cuando quienes compartimos la variedad de elementos de que el mundo se compone, no comprendemos la importancia que tienen las herramientas de construcción del mundo. El mundo existe en función de un porcentaje mínimo de armonía entre los factores interactuantes y cuando este porcentaje ya mínimo disminuye, obviamente el lo necesario para la convivencia disminuye a niveles peligrosos. Éste, digamos, es el origen de la violencia (la social), que resulta casi siempre de las políticas conductistas y docilizantes que, desde el Estado, manipulan las castas enquistadas en el poder.
En este estado de situaciones cualquier, si no toda búsqueda de la paz parece aparte de infructuosa, hasta quimérica. Puesto que quienes aún conservamos algo de fuerza para alzar la voz, sabemos la naturaleza del problema contra el que nos oponemos y comprendemos que callar es mancilla al alma del pueblo al que nos debemos. Evitamos por todos los medios alzar la pala, el palaústre, la cuchara, el machete, la herramienta, en fin, para defendernos de esa otra forma de violencia sistematizada con que el sistema nos obliga a oponernos con el propósito de reprimirnos luego, bajo la premisa de la IMPOCISIÓN del orden, a que está llamado en apego estricto a la naturaleza del Estado.
¿De qué sirve oponerse violentamente a la violencia? Asusta más al Estado, cuando la masa social baja los brazos en actitud indiferente a la fuerza que se le enfrenta en actitud represiva. Asusta más al sistema cuando el pueblo decide desvincularse de sus administradores y construirse un camino nuevo, bajo parámetros nuevos y diferentes a los obsoletos. Asusta más cuando el Estado se percata de que el pueblo ha tomado conciencia de la moneda con que el Estado paga al individuo su abnegación por la patria. Asusta más quedarse sólo en el palacio de gobierno, rodeado sólo de ministros y lacayos, mientras por las calles circulan indiferentes hombres y mujeres conscientes de que la necesidad humana es irregible por estructura política alguna, porque cuando un conjunto de individuos decide construirse puentes para el diálogo, los podios oficiales y salas de conferencias se quedan vacíos de auditores.
Sí, desanima comprender el mundo en que vivimos. Y sí, también anima saber que la paz y la convivencia armónica siempre ha sido posible al margen del Estado que, al alcanzar los actuales grados o niveles de obsolescencia, como la fruta podrida, termina de abandonar la rama y caer para reintegrarse como todo cuerpo muerto con la masa natural. Anima saber que desde los tiempos arquetípicos, la masa humana ha sabido sortear los momentos apocalípticamente cruciales en ese andar evolutivo hacia la construcción del hombre nuevo. Pueden sonar poéticas mis palabras, por algo será… el caso es que detrás del horizonte adivino al nuevo sol-hombre y a la sol-mujer alzandose progresivamente hacia la consolidación de una sociedad nueva, más justa, más consciente y amorosa.
Aún podemos salvarnos de la degradación moral, aprendiendo como masa, a decodificar el propósito funcional (y estatal) de la violencia y, como en una danza zen, esperar quietos, imperturbablemente estoicos trabajando por el bien común. Oponernos a la conversión de la razón del oprimido en docilidad boba o beligerante frente de violencia, generará sólo llanto y luto, pero el hambre acosa; el llanto del hijo o de la madre hambrienta empuja… No hay precio posible que supere el valor de la libertad consciente.
En este estado de situaciones cualquier, si no toda búsqueda de la paz parece aparte de infructuosa, hasta quimérica. Puesto que quienes aún conservamos algo de fuerza para alzar la voz, sabemos la naturaleza del problema contra el que nos oponemos y comprendemos que callar es mancilla al alma del pueblo al que nos debemos. Evitamos por todos los medios alzar la pala, el palaústre, la cuchara, el machete, la herramienta, en fin, para defendernos de esa otra forma de violencia sistematizada con que el sistema nos obliga a oponernos con el propósito de reprimirnos luego, bajo la premisa de la IMPOCISIÓN del orden, a que está llamado en apego estricto a la naturaleza del Estado.
¿De qué sirve oponerse violentamente a la violencia? Asusta más al Estado, cuando la masa social baja los brazos en actitud indiferente a la fuerza que se le enfrenta en actitud represiva. Asusta más al sistema cuando el pueblo decide desvincularse de sus administradores y construirse un camino nuevo, bajo parámetros nuevos y diferentes a los obsoletos. Asusta más cuando el Estado se percata de que el pueblo ha tomado conciencia de la moneda con que el Estado paga al individuo su abnegación por la patria. Asusta más quedarse sólo en el palacio de gobierno, rodeado sólo de ministros y lacayos, mientras por las calles circulan indiferentes hombres y mujeres conscientes de que la necesidad humana es irregible por estructura política alguna, porque cuando un conjunto de individuos decide construirse puentes para el diálogo, los podios oficiales y salas de conferencias se quedan vacíos de auditores.
Sí, desanima comprender el mundo en que vivimos. Y sí, también anima saber que la paz y la convivencia armónica siempre ha sido posible al margen del Estado que, al alcanzar los actuales grados o niveles de obsolescencia, como la fruta podrida, termina de abandonar la rama y caer para reintegrarse como todo cuerpo muerto con la masa natural. Anima saber que desde los tiempos arquetípicos, la masa humana ha sabido sortear los momentos apocalípticamente cruciales en ese andar evolutivo hacia la construcción del hombre nuevo. Pueden sonar poéticas mis palabras, por algo será… el caso es que detrás del horizonte adivino al nuevo sol-hombre y a la sol-mujer alzandose progresivamente hacia la consolidación de una sociedad nueva, más justa, más consciente y amorosa.
Aún podemos salvarnos de la degradación moral, aprendiendo como masa, a decodificar el propósito funcional (y estatal) de la violencia y, como en una danza zen, esperar quietos, imperturbablemente estoicos trabajando por el bien común. Oponernos a la conversión de la razón del oprimido en docilidad boba o beligerante frente de violencia, generará sólo llanto y luto, pero el hambre acosa; el llanto del hijo o de la madre hambrienta empuja… No hay precio posible que supere el valor de la libertad consciente.
lunes, 5 de mayo de 2008
HOMENAJE OBVIO A ROGELIO
Mandingo, el cucarachito de la otra versión de la historia, fue un cuara lo que se encontró y se fue corriendo a la Plaza de Santa Ana, a consultar a los para entonces emblemáticos asíduos del histórico cafetín.
Unos le ofrecieron la posibilidad de, con esa magnífica fortuna, comprar una considerable porción del planeta, con la mar enfrente y detrás, hacia las montañas, obviamente montañas. Otro le sugirió que con aquella cantidad de dinero, bien podría comprarse un viaje exprés a la luna, naturalmente, sólo de ida. Y así, fueron muchos los que se devanaron los sesos, con su magnífica lucidez erudita, buscando la posibilidad adecuada de darle un uso correcto al cuara del cucarachito.
Cuentan algunos cronistas de la vieja guardia que, casi a media noche lo vieron buscando, estilo Alfret Jítchcoc, la mejor de las violetas, en el mercado.
Unos le ofrecieron la posibilidad de, con esa magnífica fortuna, comprar una considerable porción del planeta, con la mar enfrente y detrás, hacia las montañas, obviamente montañas. Otro le sugirió que con aquella cantidad de dinero, bien podría comprarse un viaje exprés a la luna, naturalmente, sólo de ida. Y así, fueron muchos los que se devanaron los sesos, con su magnífica lucidez erudita, buscando la posibilidad adecuada de darle un uso correcto al cuara del cucarachito.
Cuentan algunos cronistas de la vieja guardia que, casi a media noche lo vieron buscando, estilo Alfret Jítchcoc, la mejor de las violetas, en el mercado.
jueves, 24 de abril de 2008
martes, 22 de abril de 2008
LA MAR TIENE LOS OJOS VERDES
La mar tiene los ojos verdes
y sus cabellos oscurísimos
como la paz profunda de la hora tercia
desnuda de misterios
es amable con la barca y su barquero
cuando éste desciende con sus huesos
el abrazo de la mar es dulce
limpia como el beso adolescente
del miedo a la muerte y a la cópula sin prisa
resulta doloroso abandonarla
cuando el fuego despierta colosal
y las rocas nos apartan de su regazo
en la hora aquella de irse a las alturas
a desde las cumbres montaraces llorar de pena
queriendo ser gránulo en el río
para volver de nuevo al vientre
-espejo que redime-
y sus cabellos oscurísimos
como la paz profunda de la hora tercia
desnuda de misterios
es amable con la barca y su barquero
cuando éste desciende con sus huesos
el abrazo de la mar es dulce
limpia como el beso adolescente
del miedo a la muerte y a la cópula sin prisa
resulta doloroso abandonarla
cuando el fuego despierta colosal
y las rocas nos apartan de su regazo
en la hora aquella de irse a las alturas
a desde las cumbres montaraces llorar de pena
queriendo ser gránulo en el río
para volver de nuevo al vientre
-espejo que redime-
DÍA NACIONAL DE LA POESÍA
El día nacional de la poesía
ha de ser un jueves
como los jueves de octubre
cuando llueve y en la selva
es más tibio el aroma del café
como las madrugadas de los jueves
cuando del horno brota esplendoroso
el pan y los pueblos
despiertan a la brega
alegres
ha de ser un jueves
el día nacional de la poesía
un jueves cualquiera de octubre
cuando en el norte asoma el invierno
y duelen los húmeros y da miedo
asomarse a los espejos
un jueves soleado de aquellos del sur
jueves oriental y bonzo
filosófico y bohemio
occidental y predispuesto a la lucha
de los pueblos por trascender al odio
da igual acá
que sea un jueves cualquiera de octubre.
ha de ser un jueves
como los jueves de octubre
cuando llueve y en la selva
es más tibio el aroma del café
como las madrugadas de los jueves
cuando del horno brota esplendoroso
el pan y los pueblos
despiertan a la brega
alegres
ha de ser un jueves
el día nacional de la poesía
un jueves cualquiera de octubre
cuando en el norte asoma el invierno
y duelen los húmeros y da miedo
asomarse a los espejos
un jueves soleado de aquellos del sur
jueves oriental y bonzo
filosófico y bohemio
occidental y predispuesto a la lucha
de los pueblos por trascender al odio
da igual acá
que sea un jueves cualquiera de octubre.
viernes, 11 de abril de 2008
POR PANAMÁ PASARON
PRELUDIO
I
antes
fue la mar
húmeda
aprendías al arrecife
la forma
y el color de las cosas
el sonido sordo
el rumor
el eco
II
el fuego
en las entrañas del planeta
mezclaba
las partículas de tu carne
y de tus huesos
te gestaba
se abrieron
luego
las aguas
para darte paso
estruendosamente
frenaste las corrientes marítimas
fuiste puente por el que fluyó en oleadas
con el tiempo
por el tiempo
la vida en su constante migración
de norte a sur y de sur a norte
III
las aves trajeron la semilla del cedro y la caoba
el viento trajo las orquídeas
el mar en sus vaivenes
el mangle y las palmeras
los dioses trajeron el maíz
y con el maíz al hombre
cuando ya la mesa estaba dispuesta
IV
el ave (flor de tierra virgen)
y las orquídeas (aves de pocas horas)
plegaron sus aromas
y fue el viento de cerro en cerro
llevando la noticia
V
en las noches huracanales
trepidaron los torrentes
abriendo caminos hacia la mar
los siglos y las lluvias dieron paso al hombre
que moldeó con arcilla sus tinajas y ocarinas
y los primeros modelos de Dios
antes incluso que la alta arquitectura de México y Perú
mucho antes que las estelas de Copán
VI
serpiente y jaguar fueron en la danza
ancianos consejeros del hombre
que buscaba más allá de la noche
una respuesta
al oro fue elevada el gallinazo
como vínculo entre lo terreno y lo celeste
VII
Valía más una papaya
que su peso en oro
las plumas del quetzal
que su peso en oro
era más valioso un puñado de maíz
que todo el oro de Veraguas
hasta el barro valía más
que todo el oro
DEL OESTE LLEGÓ COLÓN
del sepulcro del sol y las estrellas
mal presagio
venía reclamando oro
oro
oro
oro
con su grito de trueno
oro
oro
oro
por Caribaró
por Aburemá
en Toja lo vieron
pesando las patenas de oro
que cambiaba por espejos
a tierras del Quibián llegó
ahíto de oro
oro
oro
oro
el Quibián abrió las puertas
de sus ranchos
que no tenían puertas
porque no eran necesarias
pero él quería oro
oro
oro
oro
y tumbó las puertas
de los ranchos que no tenían puertas
POR PANAMÁ PASARON
las mulas cargadas de plata
y oro
oro del Perú
de Potosí la plata
a Portobelo iban las mulas
y los arrieros
hacia la mar los tesoros
a la Península más allá de la mar
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
negros eran los arrieros
traídos a la fuerza
en los barcos negreros
de Holanda y de Inglaterra
iban descalzos los arrieros
llorando detrás de las mulas
cargadas de oro y plata
el arcabuz y el látigo
iban detrás a caballo
por el empedrado Camino de Cruces
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
por aquí pasaron
llorando sangre despierta
detrás de las mulas
a las ferias iban
a las flotas del rey de las Españas
ancladas en Portobelo
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
detrás de los arrieros
los soldados del Rey
los tesoreros del Rey
los veedores del Rey
los usureros del Rey
los ladrones del Rey
a caballo
de Portobelo volvían
pasadas las ferias
cargadas las mulas
de telas de holán
de encajes y sedas
avena botones
cristal y percal
las mulas delante
los negros detrás
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
EN POS DEL BOZAL
I
con solo sus dientes
cadenas rompieron
huyendo a los montes
en pos del bozal
del negro cazanga
que junto al mandinga
plantaron palenque
y dieron merengue
al yugo oprobioso
del rey español
valientes lo fueron
el mina el vaí
el congo el fulala
y el carabalí
jolofo y bañón
soso y berbesí
popo y arará
gago y cremoní
cancán y yolongo
en duda no pongas
lo que digo aquí
II
en Toja los he visto
en Toja los vi danzando
negros como mi abuelo negro
negras como mi negra negra
como aquellos que en Curazao
robaron una fragata
y se hicieron a la mar
huyendo a la noche blanca
en Toja los he visto
en Toja los vi danzando
negros como mi abuelo negro
negras como mi negra negra
ebrios de luna y bongó
en Toja los vi danzando
* Toja, nombre ancestral de la actual Isla Colón, Provincia de Bocas del Toro.
I
antes
fue la mar
húmeda
aprendías al arrecife
la forma
y el color de las cosas
el sonido sordo
el rumor
el eco
II
el fuego
en las entrañas del planeta
mezclaba
las partículas de tu carne
y de tus huesos
te gestaba
se abrieron
luego
las aguas
para darte paso
estruendosamente
frenaste las corrientes marítimas
fuiste puente por el que fluyó en oleadas
con el tiempo
por el tiempo
la vida en su constante migración
de norte a sur y de sur a norte
III
las aves trajeron la semilla del cedro y la caoba
el viento trajo las orquídeas
el mar en sus vaivenes
el mangle y las palmeras
los dioses trajeron el maíz
y con el maíz al hombre
cuando ya la mesa estaba dispuesta
IV
el ave (flor de tierra virgen)
y las orquídeas (aves de pocas horas)
plegaron sus aromas
y fue el viento de cerro en cerro
llevando la noticia
V
en las noches huracanales
trepidaron los torrentes
abriendo caminos hacia la mar
los siglos y las lluvias dieron paso al hombre
que moldeó con arcilla sus tinajas y ocarinas
y los primeros modelos de Dios
antes incluso que la alta arquitectura de México y Perú
mucho antes que las estelas de Copán
VI
serpiente y jaguar fueron en la danza
ancianos consejeros del hombre
que buscaba más allá de la noche
una respuesta
al oro fue elevada el gallinazo
como vínculo entre lo terreno y lo celeste
VII
Valía más una papaya
que su peso en oro
las plumas del quetzal
que su peso en oro
era más valioso un puñado de maíz
que todo el oro de Veraguas
hasta el barro valía más
que todo el oro
DEL OESTE LLEGÓ COLÓN
del sepulcro del sol y las estrellas
mal presagio
venía reclamando oro
oro
oro
oro
con su grito de trueno
oro
oro
oro
por Caribaró
por Aburemá
en Toja lo vieron
pesando las patenas de oro
que cambiaba por espejos
a tierras del Quibián llegó
ahíto de oro
oro
oro
oro
el Quibián abrió las puertas
de sus ranchos
que no tenían puertas
porque no eran necesarias
pero él quería oro
oro
oro
oro
y tumbó las puertas
de los ranchos que no tenían puertas
POR PANAMÁ PASARON
las mulas cargadas de plata
y oro
oro del Perú
de Potosí la plata
a Portobelo iban las mulas
y los arrieros
hacia la mar los tesoros
a la Península más allá de la mar
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
negros eran los arrieros
traídos a la fuerza
en los barcos negreros
de Holanda y de Inglaterra
iban descalzos los arrieros
llorando detrás de las mulas
cargadas de oro y plata
el arcabuz y el látigo
iban detrás a caballo
por el empedrado Camino de Cruces
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
por aquí pasaron
llorando sangre despierta
detrás de las mulas
a las ferias iban
a las flotas del rey de las Españas
ancladas en Portobelo
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
detrás de los arrieros
los soldados del Rey
los tesoreros del Rey
los veedores del Rey
los usureros del Rey
los ladrones del Rey
a caballo
de Portobelo volvían
pasadas las ferias
cargadas las mulas
de telas de holán
de encajes y sedas
avena botones
cristal y percal
las mulas delante
los negros detrás
¡ay
los arrieros!
¿quién los recuerda?
EN POS DEL BOZAL
I
con solo sus dientes
cadenas rompieron
huyendo a los montes
en pos del bozal
del negro cazanga
que junto al mandinga
plantaron palenque
y dieron merengue
al yugo oprobioso
del rey español
valientes lo fueron
el mina el vaí
el congo el fulala
y el carabalí
jolofo y bañón
soso y berbesí
popo y arará
gago y cremoní
cancán y yolongo
en duda no pongas
lo que digo aquí
II
en Toja los he visto
en Toja los vi danzando
negros como mi abuelo negro
negras como mi negra negra
como aquellos que en Curazao
robaron una fragata
y se hicieron a la mar
huyendo a la noche blanca
en Toja los he visto
en Toja los vi danzando
negros como mi abuelo negro
negras como mi negra negra
ebrios de luna y bongó
en Toja los vi danzando
* Toja, nombre ancestral de la actual Isla Colón, Provincia de Bocas del Toro.
domingo, 16 de marzo de 2008
lunes, 18 de febrero de 2008
SONETO (al estudiante)
Estricto en su ejercicio el estudiante
rompa con celo el velo de ignorancia
huyendo de caer en la arrogancia
que a cada paso tienta desafiante
es natural que el mundo por cambiante
trastoque con el tiempo su apariencia
planteándole enigmas a la ciencia
que ha de resolver el co-mediante
¿quién dice que son meta los diplomas?
aquellos dicen cuál es tu camino
éstos el rumbo que en la vida tomas
avanza sin embargo peregrino
sabiendo que la muerte es una broma
vendida muchas veces por destino.
rompa con celo el velo de ignorancia
huyendo de caer en la arrogancia
que a cada paso tienta desafiante
es natural que el mundo por cambiante
trastoque con el tiempo su apariencia
planteándole enigmas a la ciencia
que ha de resolver el co-mediante
¿quién dice que son meta los diplomas?
aquellos dicen cuál es tu camino
éstos el rumbo que en la vida tomas
avanza sin embargo peregrino
sabiendo que la muerte es una broma
vendida muchas veces por destino.
martes, 12 de febrero de 2008
ENTIDADES MITOLÓGICAS Y SIMBOLOGÍA SAGRADA
Víctimas de la persecución y las hogueras, son el dragón y el fauno, la princesa y la ninfa. Que toda mujer es princesa o ninfa, se deduce cuando se comprende en el ser la reacción ante el llamado instintivo de la naturaleza que reclama desde el bosque y la caverna el ritual de la danza en torno al fuego. ¡Menudas metáforas las que convergen cuando el poeta invoca y canta estos elementos!
Extraña el individuo que no siente, vive y disfruta profundamente una velada en el bosque a la luz del fuego, el sonar de los tambores, la guitarra y las flautas. Terminará cediendo al impulso de la danza. Basta imaginar el momento para que al alma aflore la nostalgia de noches que subyacen en la memoria genética. Necesita el individuo apenas una primera experiencia de esta fascinación colectiva, más embriagadora quizá que algún licor para que se sienta imbuido en la esencia del momento mismo y termine convirtiéndose en irrevocable novicio de este culto ancestral y arquetípico rendido a la naturaleza.
¡Qué no ha hecho el cristianismo por apartar al individuo de estos caminos sin lograrlo definitivamente! Incluso, ha satanizado la simbología que identifica al individuo en su marco sicológico, social y cultural con estas manifestaciones de la espiritualidad individual y colectiva. A Pan, deidad pastoril de los bosques helénicos, ha convertido en el macho cabrío al que besan el trasero las brujas-ninfas durante los aquelarres. A la serpiente, símbolo en muchas tradiciones, de una sabiduría antiquísima, anterior incluso al período egipcio-babilónico-judaico que vinculaba con el aspecto femenino de la deidad, han convertido en el dragón, raptor de doncellas y princesas. ¿Acaso iban contra su voluntad y no a encontrarse en cónclaves donde se iniciaban en los misterios del culto a La Madre y cuyos rituales debían celebrarse en las cavernas que significaban el vientre materno terráqueo? porque en estos misterios toda abertura en pared pétrea de montaña representa la vagina de la Madre Tierra. Estos rituales sagrados religaban a la humanidad con su naturaleza terrestre, de ahí su carácter sagrado. Mientras que la danza en torno al fuego a mitad del bosque las noches de luna llena celebraban la vida en su entorno natural.
La naturaleza no requiere de sus prosélitos dádivas ni diezmos materiales, si no ofrendas vegetales (¿recuerdan la ofrenda de Caín?) que luego formaban parte del banquete que se repartían los participantes de la fiesta: panes, frutas y vino. Y es que la forma primordial de rendirle culto a la Madre Tierra es cultivando con las propias manos, lo que representa el embarazo de la tierra a manos del hombre y del que se nutrirá luego la familia. El movimiento y el sonido, la danza, el canto y la ejecución de los instrumentos musicales formaron parte de estos encuentros porque era el individuo el que manifestaba, inspirado en la naturaleza, su propio espíritu.
Extraña el individuo que no siente, vive y disfruta profundamente una velada en el bosque a la luz del fuego, el sonar de los tambores, la guitarra y las flautas. Terminará cediendo al impulso de la danza. Basta imaginar el momento para que al alma aflore la nostalgia de noches que subyacen en la memoria genética. Necesita el individuo apenas una primera experiencia de esta fascinación colectiva, más embriagadora quizá que algún licor para que se sienta imbuido en la esencia del momento mismo y termine convirtiéndose en irrevocable novicio de este culto ancestral y arquetípico rendido a la naturaleza.
¡Qué no ha hecho el cristianismo por apartar al individuo de estos caminos sin lograrlo definitivamente! Incluso, ha satanizado la simbología que identifica al individuo en su marco sicológico, social y cultural con estas manifestaciones de la espiritualidad individual y colectiva. A Pan, deidad pastoril de los bosques helénicos, ha convertido en el macho cabrío al que besan el trasero las brujas-ninfas durante los aquelarres. A la serpiente, símbolo en muchas tradiciones, de una sabiduría antiquísima, anterior incluso al período egipcio-babilónico-judaico que vinculaba con el aspecto femenino de la deidad, han convertido en el dragón, raptor de doncellas y princesas. ¿Acaso iban contra su voluntad y no a encontrarse en cónclaves donde se iniciaban en los misterios del culto a La Madre y cuyos rituales debían celebrarse en las cavernas que significaban el vientre materno terráqueo? porque en estos misterios toda abertura en pared pétrea de montaña representa la vagina de la Madre Tierra. Estos rituales sagrados religaban a la humanidad con su naturaleza terrestre, de ahí su carácter sagrado. Mientras que la danza en torno al fuego a mitad del bosque las noches de luna llena celebraban la vida en su entorno natural.
La naturaleza no requiere de sus prosélitos dádivas ni diezmos materiales, si no ofrendas vegetales (¿recuerdan la ofrenda de Caín?) que luego formaban parte del banquete que se repartían los participantes de la fiesta: panes, frutas y vino. Y es que la forma primordial de rendirle culto a la Madre Tierra es cultivando con las propias manos, lo que representa el embarazo de la tierra a manos del hombre y del que se nutrirá luego la familia. El movimiento y el sonido, la danza, el canto y la ejecución de los instrumentos musicales formaron parte de estos encuentros porque era el individuo el que manifestaba, inspirado en la naturaleza, su propio espíritu.
REDESCUBRA EL HOMBRE EL JARDÍN DEL QUE JAMÁS FUE EXPURGADO
La naturaleza planetaria, galáctica y universal es el cuerpo del Dios a que me debo y por ser éste el planeta donde moro, a través del culto a la Madre Terrestre rindo tributo a ese Dios mayor de cuyo cuerpo son parte las estrellas y los espacios intergalácticos.
Por ello, éstos sean los mandamientos que guíen mis pasos al encuentro inevitable con el corazón de la Madre a donde iré a morar cuando mis días lleguen a su término en este entorno:
- Cuide el hombre el fruto de su mano y de su mente.
- Que su obra sea canto vigoroso de aquello que le sustenta.
- Coseche el hombre el fruto de su esfuerzo, disfrútelo en paz.
- Rinda culto al Dios que habite su corazón.
- Dé gracias cada día al portador de la luz diurna y a la portadora de la luz nocturna.
- Celebre, ame sexualmente, duerma durante la noche para que sus fuerzas sean renovadas.
- Trabaje durante las horas del día para que tenga pan su familia.
- Dance, ría, corra como cervatillo bajo la lluvia.
- Redescubra el hombre el jardín del que jamás fue expurgado.
- El dragón regrese a su caverna y reciba a sus adeptas.
- Retorne Pan a los bosques con sus ninfas y dejen de ser el cuco de los mitos con que nos asustaran durante siglos.
- Rómpase el velo e ilumine el corazón de la nueva humanidad que ya despierta.
lunes, 11 de febrero de 2008
EL HOMBRE QUE FUE A LA LUNA
Me contó, cuando niño, un anciano, que allá en el pueblo de sus abuelos, en el lejano país que se llama Kazajistán, había un hombre que soñaba con ir a la luna...
Una noche, dice, se convirtió en ganso y voló, voló, voló y voló hasta que llegó a la luna.
A la mañana siguiente despertó y ya era hombre de nuevo.
Una noche, dice, se convirtió en ganso y voló, voló, voló y voló hasta que llegó a la luna.
A la mañana siguiente despertó y ya era hombre de nuevo.
EL TARADO
Juan Juaquín "sapito" Robles, de once años, observa boquiabierto cómo se raja en dos la tierra. El tiempo se detiene, avanza únicamente el rumor del invisible hachazo de Dios. Porque no puede ser otro...
Juana Juaquín "sapito" Robles ha visto en un segundo a la tierra tragarse la casa con su familia dentro. Boquiabierto, va detenido en aquél momento único.
Juana Juaquín "sapito" Robles ha visto en un segundo a la tierra tragarse la casa con su familia dentro. Boquiabierto, va detenido en aquél momento único.
jueves, 31 de enero de 2008
NATURALEZA Y DOGMA
Para Xiomara Polanco, de quien en Panamá, sólo yo sé…
Un dogma, a mi escaso entender, es una visión absolutista sobre un determinado aspecto religioso o político y que es sujeto de aceptación o rechazo y no razonable pues resulta de una disquisición humana en torno a un asunto doctrinal y no filosófico. Los dogmas tienden a la inflexibilidad mientras que la filosofía, por cuanto es búsqueda, es flexible y cambiante ya que es la naturaleza humana la que se expresa a través de la intuición de que se vale la exploración filosófica.
Se opone pues, la naturaleza del dogma a la naturaleza de la naturaleza porque trata de mutilar al ser humano el derecho de discurrir sobre los asuntos en que se impone como criterio único posible. En la naturaleza los dogmas no existen, hay verdades que el hombre ha dado en llamar leyes y que gobiernan su relación con la naturaleza. Las leyes naturales son flexibles, tanto como requiera la vida para su supervivencia y por más adversas que sean las condiciones para la adaptación. Esto permite que el mundo surja renovado, muchas veces desde la muerte de paradigmas inoperantes, que terminaron cediendo a los abismos artificiales del dogma.
La naturaleza con sus leyes acepta, propone y promueve el principio de oposición que garantiza el equilibrio en la relación de la naturaleza con el ser humano que la intuye, explora y comprende desde su dimensión humana, algo que no ocurre cuando la institucionalización del dogma impone la anulación de esa exploración práctica para el desarrollo de una cosmovisión individual y colectiva que libere al individuo de su ignorancia de los hechos concretos. El dogma al negar esa posibilidad de exploración se anula, porque el mundo y la naturaleza son pluripolares y no monopolares dado que la naturaleza es comprensible desde la más extensa diversidad de ángulos que pueda elegir quien desee comprenderla a partir de cualesquiera de las ciencias sociales y naturales; desde los más diversos ángulos de percepción intuitiva, científica y hasta metafísica.
Un dogma, a mi escaso entender, es una visión absolutista sobre un determinado aspecto religioso o político y que es sujeto de aceptación o rechazo y no razonable pues resulta de una disquisición humana en torno a un asunto doctrinal y no filosófico. Los dogmas tienden a la inflexibilidad mientras que la filosofía, por cuanto es búsqueda, es flexible y cambiante ya que es la naturaleza humana la que se expresa a través de la intuición de que se vale la exploración filosófica.
Se opone pues, la naturaleza del dogma a la naturaleza de la naturaleza porque trata de mutilar al ser humano el derecho de discurrir sobre los asuntos en que se impone como criterio único posible. En la naturaleza los dogmas no existen, hay verdades que el hombre ha dado en llamar leyes y que gobiernan su relación con la naturaleza. Las leyes naturales son flexibles, tanto como requiera la vida para su supervivencia y por más adversas que sean las condiciones para la adaptación. Esto permite que el mundo surja renovado, muchas veces desde la muerte de paradigmas inoperantes, que terminaron cediendo a los abismos artificiales del dogma.
La naturaleza con sus leyes acepta, propone y promueve el principio de oposición que garantiza el equilibrio en la relación de la naturaleza con el ser humano que la intuye, explora y comprende desde su dimensión humana, algo que no ocurre cuando la institucionalización del dogma impone la anulación de esa exploración práctica para el desarrollo de una cosmovisión individual y colectiva que libere al individuo de su ignorancia de los hechos concretos. El dogma al negar esa posibilidad de exploración se anula, porque el mundo y la naturaleza son pluripolares y no monopolares dado que la naturaleza es comprensible desde la más extensa diversidad de ángulos que pueda elegir quien desee comprenderla a partir de cualesquiera de las ciencias sociales y naturales; desde los más diversos ángulos de percepción intuitiva, científica y hasta metafísica.
jueves, 24 de enero de 2008
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