jueves, 20 de junio de 2013

A NUESTRA SOLEDAD LA GUÍA
un sordo rumor humano
que tejemos como Ariadna los hilos
de la espera

a nuestra soledad le surgen
caminos coincidenciales
y atardeceres rojos
a la orilla de la mar y del río
que es cuando las garzas y las gaviotas
levantan su blancura de alma que parte
buscando nuevos horizontes

1 comentario:

JUSTO ALDÚ dijo...

Nostálgico poema. Es un placer leerte. Saludos