martes, 21 de abril de 2009

A tientas y desnuda en el estanque
te sumerges -la noche por amparo-
igual que cuando drenas el espejo
buscando -tras la paz- interrogantes.
Mis ojos -en desórbita- expectantes
rescatan del abismo los reflejos
y los lanza a la noche como faros
donde el
miedo ni nada los arranque
en su afán de sembrarte incertidumbre
allí donde la carne es fuente y lumbre
.

4 comentarios:

El Señor de Monte Grande dijo...

La dulce pasíon hacia el ser adorado.

Un abrazo desde MG

Tuti dijo...

A tientas para tocar el corazón bajo tus pliegos de tinta que laten con vida propia...buen lenguaje y llegas al lector en la consecuencia.

Un abracito enorme desde este vecindario.

Anna Francisca

Anónimo dijo...

Gracias por tu ternura y por convertir ese momento en unico.

Anónimo dijo...

Interesante poema. quien fuera musa de su inspiración. muy bien poetaandariego. lo leere cada ves que ingrese a la internet.