miércoles, 13 de mayo de 2009

A ti que sabes cuanto digo canto
a ti que tremas con el solo roce
del verbo columpiándose en el sema
perfume que la noche dimensiona

a ti que nada esconden estas sombras
que lanzo por guardarte del profano
Señora inalcanzable a mano siempre
por siempre surtidora vino y copa

nada pido sino que siempre seas
cual eres cuando acudo en pos del sabio
rumor de tu sonrisa cuando miras

deja entonces que tome lo que justo
considere por pan para el camino
y que luego me funda con la noche.

2 comentarios:

Elisa Monsalvo dijo...

No habia regresado por estos lugares, me encontraba enferma y todavia aun me encuentro algo debil, no de influenza claro esta! ya no supe que paso contigo, recibiste la invitacion? Raul me dijo que te la envio... como estas? que paso?

besos

El Señor de Monte Grande dijo...

Hermoso lleno de imagenes sugerentes que invitan a perderse en ese camino.

Un abrazo desde MG