lunes, 9 de marzo de 2009

CON MOTIVO DEL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Poesía es brevedad y silencio. Es la belleza pura contenida en una gota de palabras. Es por ello que los poemas que con más facilidad se quedan en la memoria de los lectores son aquellos que, con pocas palabras, dicen una escena ya de amor o filosófica, en que se logra reflejar la naturaleza como fotograma espiritual, por tanto experiencia humana. Ejemplo, el madrigal “Ojos claros serenos” del español Gutierre de Cetina. “La buena poesía, si breve, dos veces buena”, decía el poeta (también español) Baltasar Gracián. De ahí que hoy, en celebración del Día Mundial de la Poesía (el próximo sábado 21), les invite a explorar (quienes puedan, en Internet y quienes no tengan acceso a este medio informático, en las Bibliotecas) y maravillarse con la excelente poesía de autores como Safo y Bilitis, las dos enormes mujeres poetas de la Grecia Clásica ; Li Tai Po o Li Po, como también se le conoce, de China; los persas Chiraz, Hafiz y Omar Khayyam y a Basho, Shiki, Busón, Onitsura y Morikate, que se cuentan entre los máximos exponentes de Haiku, que es un poema brevísimo de honda significación y belleza del Japón clásico y moderno.

En el contexto latinoamericano, invito a “bucear” los maravillosos versos de José Martí, el gran poeta cubano que es considerado, después de Rubén Darío (aunque Martí haya antes que Darío), como el más grande poeta nacido en América Latina. También recomiendo que se lea a César Vallejo, poeta peruano que murió en París un jueves de aguacero, ignorado por su patria. De Nicaragua, Ernesto Cardenal y Pablo Antonio Cuadra. Humberto Ak’abal, de Guatemala. De Colombia, Rafael Pombo, que escribió para los niños y Julio Flores el gran poeta romántico, por sólo citar unos cuantos.

En Panamá, Desde Amelia Denis de Icasa, con sus versos de profundo amor por los símbolos naturales de su patria, pasando por León A. Soto, Gaspar Octavio Hernández, Zoraida Díaz, Rogelio Sinán (que introdujo en Panamá los movimientos de vanguardia), Demetrio Herrera Sevillano, Demetrio Korsi, Esther María Osses, Rosa Elvira Álvarez, Elsie Alvarado de Ricord, y Ramón Oviero, quienes se cuentan ya entre los genios tutelares de la patria. Entre los poetas vivos, contamos con Moravia Ochoa, Benjamín Ramón, Carlos Francisco Changmarín, Aiban Wagua, José franco, Dimas Lidio Pittí, Bertalicia Peralta, Aristeydes Turpana, Consuelo Tomás, Mariafélix Domínguez, Héctor Collado, Giovanna Benedetti, Luz Lescure, Lucy Chau, Martín Testa, Lil María Herrera, Alex Mariscal, Eyra Harbar, David Róbinson, Irik Limnio, Katia Chiari, Salvador Medina Barahona, Javier Medina, Javier Romero y Javier Alvarado, para sólo citar algunos, que la lista es larga.

Acercarnos, pues a la obra de los poetas, deja de ser tarea tediosa cuando pasa a convertirse en viaje introspectivo, contando como vehículo con las palabras entretejidas por el poeta en ese abrebocas que suele ser el poema breve. Y más aún cuando el poeta nos simplifica el misterio, al demostrar a su musa que la poesía no es el poema, si no aquello que el poeta intuye en el sujeto amado y cantado, sea mujer, patria, sociedad o naturaleza.

Con motivo pues, de la celebración de la poesía, vaya mi saludo a los poetas y, a los lectores empedernidos u ocasionales, la invitación a que se acerquen a los mundos interiores del poeta, y a que se compenetren con la visión lúdica que hace del poema (cuando es bueno y breve) un juego de alegre metafísica, un ir por los caminos de la mano con el/la poeta, aunque ésta/e haya muerto hace muchos siglos, como en el caso de los clásicos ya citados. Y sí, la noticia de que los poetas no somos seres mitológicos, puesto que compartimos en silencio algunas veces un mismo espacio y tiempo y una patria y padres, hermanos y amigos contigo, amiga/o lector/a.

2 comentarios:

lil maría herrera c. dijo...

Gracias por "Toda palabra es también silencio". Gracias por mencionar a esos grandes poetas de Oriente poco conocidos en Occidente. Gracias por compartir tus conocimientos. Gracias

lil maría herrera c. dijo...

Aunque la lista sea larga (ni tanto) faltan en tu texto nuestras contemporáneas Giovanna Benedetti, Luz Lescure y Lucy Chau (entre otras/os).
Mis respetos,